Casos Clínicos


Aversión a la Monta

aversion

Roda era una perra Bóxer atigrada, de 5 años, seria, formal y grandota, salida de talla; vista de frente parecía un macho y desde arriba un portaaviones, pero el dueño sentía por ella verdadera admiración y la encontraba estupenda.
Roda tenía novio desde hacia años; un novio eterno, cuyo dueño era amigo del suyo. Los dos propietarios hablaban horas y horas, durante los paseos por el parque, del futuro de sus perros, de cuántos cachorros tendrían y a quién se parecerían, pero nada de nada, Roda no se dejaba montar; jugaban y jugaban y cuando parecía que lo iban a conseguir, Roda se enfadaba y enseñaba los dientes y los molares. Este comportamiento hacía pensar al dueño que se había vuelto a pasar el celo y que la próxima vez sería. El dueño de Roda estaba tan orgulloso de ella que achacaba el fallo al otro perro, al que consideraba un novato.
Estaba sentado en la sala de espera de la clínica cuando le dijimos:
- Puede pasar con su perro.
- Es una perra –contestó un poco molesto– Todo el mundo se confunde con ella y no es ningún perro, es una perrita.
- ¿Qué tal el celo?
- Bien –me contestó– pero no se queda preñada porque el perro que le he buscado no tiene experiencia.
Bastó una monodosis de Sepia 200 CH para que Roda se enamorara de un macho que salió de un coche (ya saben, son los primeros en salir) y mientras el dueño saludaba al conductor, Roda y su nuevo novio quedaron pegados. Para este hombre tan cumplidor fue un verdadero problema; estaba más preocupado en cómo explicarle a su "consuegro" que "su" Roda lo había "hecho" con un perro al que no conocía de nada, que en colocar los doce cachorritos que Roda parió con resignación a los dos meses.

Comentario: ¿Inseminación artificial?
No se debe hacer IA con las Sepias, tendrán malas gestaciones, malos partos (durante éste están irritables, ladran, gruñen y muerden) y serán malas madres (indiferencia o rechazo, no se interesan por los cachorros, incluso, a veces los matan, se los come o simplemente los abandona, no los lame, sólo se lame ella y si les da la leche es para liberar sus mamas).
También pueden presentar depresión postparto.
Las perras Sepia, están liberadas de prejuicios, levantan la pata para orinar y así marcan su territorio para que no las molesten, y cuando se quedan preñadas (antes tienen que encontrar a un macho experto, perseverante y sobre todo muy optimista), no tienen instintos maternales pero no tratan de disimular como la especie humana y tampoco tienen sentimiento de culpa.
Así que tras el parto no rompen las placentas y los cachorros que sobreviven ellos solos, sin madre que les rompa la placenta ni los estimulen con los lamidos, corren el riesgo de ser aplastados o comidos. No se debe hacer inseminación artificial con las Sepias, antes hay que darles Sepia 200 CH, tras lo cual ya no la necesitarán.

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