Casos Clínicos


Sarna Demodécica Generalizada

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Es un caso grave de sarna demodécica generalizada, que no responde al tratamiento con ivermectina. Una de las peores noticias que le podemos dar a un cliente es decirle que su perro está sarnoso, prefiere mil veces una alergia de por vida, incluso un lupus mortal, pero no sarna. Aunque les alivia saber que la sarna demodécica no se contagia, incluso los clientes más ilustrados la llaman "la sarna buena" pero los veterinarios no opinamos lo mismo, sabemos lo difícil que es tratar con un parásito que no es un novato que ha llegado de forma accidental, como el Sarcoptes, que lo ventilamos con un baño antiparasitario; en cambio el Demodex no es ningún forastero, ha estado siempre ahí, está en casa. El parásito demodex vive en la piel y está presente en el 80% de los individuos sanos estudiados (incluidos los humanos) y no se desarrolla. Cuando este huésped lo hace es porque se lo permite el hospedador, no cabe duda, bien porque se debilita y no lo mantiene a raya o por otra razón que veremos a continuación, pero antes echemos un vistazo a otra especie:

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La acacia.
Para defenderse de los herbívoros que se comen sus brotes, ha desarrollado diferentes métodos, y con el tiempo se ha perfeccionado; al principio eran primitivos, simples palos puntiagudos; pero las jirafas se acostumbraron y eran capaces de comer con habilidad sin pincharse, así que las acacias pasaron de los rudimentarios palos a la sofisticada guerra química, fabricando taninos, que intoxican a la intrusa comedora en 15 minutos , que es lo que tarda el tanino en llegar al extremo de la rama donde están los brotes; pero las astutas jirafas se han dado cuenta y sólo comen durante 15 minutos y cambian de acacia; aunque la acacia tiene capacidad para comunicarse* con las vecinas y alertarlas, no es suficiente; así que se han visto obligadas a contratar a las hormigas Crematogaster para que muerdan en la nariz a las jirafas a cambio de casa y comida; ya que las acacias han desarrollado en su corteza unos cuernitos huecos a modo de apartamentos para las empleadas, con pensión completa a base de leche fabricada ex profeso para sus pequeñas guardianas; las hormigas, muy suyas, cuidan la casa como fieras, y cuando una confiada jirafa osa molestar, la pequeña kamikaze salta a morderle la nariz provocando tanto ardor que a la jirafa no le queda más remedio que alejarse y la hormiga satisfecha del trabajo bien hecho, baja por el largo cuello y vuelve a su casa, pero antes de subir a descansar, agradecida le arranca del suelo los brotes de hierba , para que no le roben ni una gota de agua a la oronda acacia.
¿Qué pasaría si la acacia ya no tuviera enemigos que comieran sus brotes?
¿Seguiría gastando su economía para dar casa y comida a unas empleadas innecesarias?
No, seguro.
Y ahora, la pregunta del millón:
¿Qué haría un ojo inexperto con un árbol que tiene la corteza enferma, tumorada para ser más exactos y llena de parásitos?
Fumigarla, sin duda.
Sea cual sea la razón por la cual el organismo permite que se desarrolle el demodex, no cabe duda que no es nada fácil curarlo, a no ser que potenciemos al paciente con su medicamento de fondo, integral, en su totalidad, equilibrando su sistema inmunológico, solo así lo vencerá con facilidad.
Esto es un hecho.
Con el tratamiento de fondo, el demodex vuelve al anonimato.
¿Por qué?
Porque equilibramos al paciente que potenciará sus defensas y controlará bien al ácaro. Y si es cierto que lo estaba utilizando, como la acacia a la hormiga Crematogaster, queda claro que ya no lo necesita.

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Y tras esta reflexión viene el caso de Arielita.
La llamaron así, porque, desde que la habían recogido de la calle, vivía dentro de la lavadora. A sus nuevos dueños les hacia gracia esta extravagancia, no eran del todo conscientes del terror que le causaba el exterior y el sufrimiento con el que vivía a diario esta pobre perra traumatizada. Desarrolló una demodicosis generalizada, que no respondía al tratamiento.
La sacaron de la lavadora a la fuerza y entró en la consulta en pleno ataque de pánico, no se dejaba tocar, mordió a una ATV y se necesitó la pericia del lacero municipal para poder sujetarla y ponerle el bozal.

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Tratamiento:
Calcarea Carbonica 200 CH
le mejoró la piel y la sacó de la lavadora, pero todavía tenia miedo y vivía debajo de la funda del sofá. Calcarea Carbonica 1000 CH le quito el miedo y la hizo libre para poder vivir en el mundo exterior.
Arielita posando para la posteridad. Su caso fue seguido por los telespectadores de TLG
* En este planeta la comunicación esta presente en todas las formas de vida. "Hablan" entre sí los animales, las plantas y hasta las bacterias.

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